Mis lecturas de verano: En el camino


Este verano he leído mucho. Seguro que no soy capaz de sacar tiempo para reseñar todas mis lecturas pero voy a seguir intentándolo.

En el camino, de Jack Kerouac, ha sido una de mis últimas lecturas estivales. Es la novela que estaba leyendo cuando volví al trabajo.

Portada de En el camino. FOTO: E.Madinaveitia

Se trata de uno de esos libros de los que has oído hablar muchas veces, que siempre estaba ahí desde la juventud, que piensas que es un clásico…y nunca te decides a leer.

Una de las veces que me quedé sin lectura me acerqué a la FNAC, en La Nueva Condomina, y lo compré entre otros libros.

Bueno; ya me he quitado una asignatura pendiente. Seguramente he llegado tarde a un mito, a una especie de Odisea de mediados del siglo XX.

Mi resumen es: mucha velocidad y mucho humo: de tabaco, sobre todo, y también de marihuana. Coches: robados, comprados, prestados,…¿Amistad? De aquella manera.

Las grandes distancias de Estados Unidos recorridas una y otra vez, de Este a Oeste y viceversa y en alguna ocasión de Sur a Norte (y viceversa, como final). México como país subdesarrollado y tierra de promisión a la vez; drogas, sexo y be bop (todavía no era tiempo de rock and roll).

No sé si es el retrato de una época, de una generación (la anterior a la mía) o de un país tan atractivo y, a la vez, tan contradictorio como Estados Unidos. Leído así puede tener cierto interés.

Bueno, había que leerla. Ya está.

Quizá si la hubiera leído hace cuarenta o cincuenta años me habría encantado. Ahora…no me ha entusiasmado.

 


2 respuestas a “Mis lecturas de verano: En el camino”

  1. Debe estar bien porque anagrama , a diferencia de Tusquets, no lanza al mercado cualquier tontería que le manden los escribidores y juntaletras.

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