Rosa María Mateo…y yo


Los ochenta se acercaban a su fin.

A las dos cadenas nacionales se habían unido ya algunas televisiones autonómicas. Y se empezaba a hablar de la inminente llegada de las privadas.

La televisión privada nos iba a acercar a los países avanzados que nos rodeaban, iba a traernos modernidad y muchas opciones de programacion que todavía no conocíamos.

Yo no lo tenía tan claro. Sigo sin tenerlo ahora, treinta años después.

Las nuevas televisiones que pronto llegarían eran el tema de muchos debates y mesas redondas.

Y allí estaba yo, en Sevilla, dispuesto a hablar, como representante de la audiencia (analizarla era mi profesión) en una mesa redonda en la que el resto de los componentes eran personalidades conocidas: Iñaki Gabilondo, Ramón Colom, Andrés Aberasturi, algunos más que no recuerdo…y Rosa María Mateo.

FOTO: Archivo de RTVE

La asimetría era tremenda: todos los demás eran famosos; yo les conocía, y admiraba, a todos. Ninguno de ellos me conocía.

Recuerdo que la jornada la había organizado Alejandro Perales, que años después sería mi jefe, mi último jefe en RTVE, y luego ha dirigido durante muchos años la Asociación de Usuarios de la Comunicación.

Por aquélla época yo aún no había hablado muchas veces en público. Mi extremada timidez me lo hacía muy difícil y casi siempre me negaba. ¡Quién me iba a decir entonces que, con los años, acabaría impartiendo cientos de conferencias e innumerables presentaciones!

Iban hablando uno tras otro el resto de los componentes de la mesa y, por más que intentaba mantenerme tranquilo, los nervios me iban invadiendo y supongo que se notaba mucho. Rosa María Mateo, que estaba sentada a mi lado, me cogió una mano y me transmitió esa tranquilidad que ella tenía; tanta como a mí me faltaba.

Cuando llegó mi momento hablé, creo que con normalidad, e incluso intervine en el debate posterior.

Han pasado muchos años, unos treinta, y nunca he olvidado ese gesto cariñoso de Rosa María. Muchas veces, cuando voy a dar una charla, me viene a la cabeza y me tranquiliza.

Ahora que Rosa María Mateo afronta un reto muy complicado, como Administradora Única de RTVE, en un momento político confuso, me acuerdo otra vez de aquel momento. Le deseo todo lo mejor. Y mucha suerte; la va a necesitar.

El título de esta entrevista en JotDown: Contra el ruido y la furia, parece premonitorio de lo que ahora se le viene encima.


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