Las tres bodas de Manolita: novela de postguerra


Almudena Grandes se ha propuesto escribir una especie de Episodios Nacionales de la postguerra. Su plan de trabajo consta de seis volúmenes.

Inés y la alegría se centraba en la invasión del Valle de Arán por guerrilleros comunistas a principios de los años cuarenta, un episodio poco conocido por la mayoría de los españoles. En un momento en que la Segunda Guerra Mundial comenzaba a cambiar de signo, los guerrilleros esperaban contar con el apoyo de los aliados, algo que nunca llegó a producirse.

La novela retrataba el ambiente de los exilados en Toulouse y los avatares de los pocos días de batalla en el Valle de Arán.

Yo la leí hace unos cuatro años; me emocioné cuando la protagonista recibe en su exilio trufas de la pastelería Goya de Vitoria (mis padres me las traían en sus visitas a Madrid een mi época de estudiante). También me emociona recordar que era el libro que estaba leyendo mi madre cuando murió.

El lector de Julio Verne cambia de escenario. Transcurre en las montañas de Sierra Morena en Jaén, donde el protagonista, hijo de un guardia civil entabla relación con un miembro de los maquis.

Las tres bodas de Manolita se desarrolla básicamente en Madrid y Cuelgamuros, en el ambiente de los presos políticos y sus familiares. La protagonista, una joven huérfana que tiene a su madrastra en la cárcel ha de hacerse cargo de sus hermanos menores, mientras el mayor, que fue dirigente en su barrio de un partido político se oculta en un cabaret. Sus camaradas van cayendo uno detrás de otro; sospechan que tienen un infiltrado, pero sólo al final se descubre que fue una de las figuras más conocidas de la represión.

Uno de los episodios, quizá el más sorprendente y doloroso es el que protagoniza Isabel Perales (nombre de un personaje real, en este caso hermana de la protagonista inventada) cuando consigue que le envíen a un colegio de Bilbao donde espera aprender a leer y escribir pero en realidad es obligada a trabajar como esclava (trabajos duros, con horarios interminables y sin derecho a cobrar nada) pagando así los pecados de sus padres.

Desde mi punto de vista una novela muy recomendable, otra más de las muchas que he leído de la autora, que nunca pierde el pulso narrativo y pocas veces me decepciona.

Ha sido otra de mis lecturas de este verano.


3 respuestas a “Las tres bodas de Manolita: novela de postguerra”

  1. A pesar de ser para mi un poquito tedioso me emocionó la niña Isabel con sus manos enfermas por lavar con sosa en el convento de monjas,el Orejas y Manolita con Silverio.

  2. Las ttres novelas de esta serie me han resultado my buenas, y muy interesante todo lo que nos da a conocer de la historia nuestra, tan reciente y necesaria para ayudar a entender lo que pasa hoy

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