La importancia de hacer previsiones

El Vigia 28 marzo, 2020
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Estoy oyendo ahora que hoy hace un mes se detectó en Txagorritxu el primer caso de coronavirus del País Vasco. Todavía había muy pocos en España. En seguida hubo muchos casos en Haro, que se habían contagiado en un funeral en Vitoria. Ya había algunos casos más en otros sitios.

Pero nadie pensó que empezaba una pesadilla que ya se ha llevado por delante a varios miles de muertos.

Nadie pensó que lo que había ocurrido en China y empezaba a ocurrir en Italia nos iba a llegar a nosotros. Nadie escarmienta en cabeza ajena.

No sólo se mantuvieron las manifestaciones del 8M (a las que fueron militantes de casi todos los partidos, incluidos PP y Ciudadanos) o la asamblea de Vox en Vista Alegre; también los partidos de fútbol, la mascletá y todo tipo de eventos en los que se junta mucha gente. Continuó la vida normal. Mucho tiempo después (o sea, unos días, el tiempo ahora se ha acelerado especialmente para los datos, a la vez que todo se ralentiza) aún se discutía si había que suspender la Semana Santa de Sevilla. En Madrid, Díaz Ayuso, que el día 9 iba a suspender las clases presenciales en colegios y universidades, no dijo que no había que acudir a las manifestaciones debido al coronavirus, sino que ella no iba por cuestiones ideológicas.

Hace falta mirar desde muy arriba para tener una buena perspectiva. Torrespaña (FOTO: E,Madinaveitia)

Todos se equivocaron. Todos nos equivocamos.

Ayer David Atanet (de GfK) publicaba en LinkedIn un comentario, con el que estoy totalmente de acuerdo, sobre lo complicado que es hacer proyecciones cuando los datos que nos están ofreciendo no son homogéneos. No son iguales los de distintas procedencias y ni siquiera en un mismo sitio se mantienen los mismos criterios a lo largo del tiempo (Madrid cambió ayer su método de contabilización). En unos sitios se incluyen sólo los muertos en hospitales y no los de residencias, en otros no se incluye a quienes tenían patologías previas y en casi ningún sitio se están pudiendo hacer pruebas a todos los que tienen síntomas, así que no se conoce el número real de contagiados.

Esta mañana he visto un tuit de Álvaro Marín (de The Cocktail Analysis):

Es increíble que nadie esté registrando la magnitud de los errores de predicción que TODOS estamos cometiendo. Se nos olvida muy rápido lo que pensábamos sobre este virus hace apenas semanas. Y como no los registremos, se nos olvidará en unas semanas lo que pensamos ahora.

Creo que ahí tenemos dos claves: es muy difícil hacer predicciones en una situación que cambia tan rápido y más aún si las fuentes de datos no son homogéneas.

Pero creo que es clave seguir haciendo previsiones, detectar los errores, identificar las fuentes de estos e ir mejorando así las nuevas previsiones.

Y aprender y registrar lo aprendido, para no olvidarlo. Esto va muy rápido.

Yo he estado durante 19 años haciendo previsiones sobre las inversiones publicitarias en medios. Muchas veces esas previsiones (basadas en las opiniones de protagonistas del mercado) no acertaban del todo. Pero analizándolas se podían mejorar.

Es mejor hacer previsiones, equivocarse e ir rectificando que no hacer nada.

Me comentan que un grupo publicitario que siempre ha sido referencia en el campo de la previsión de inversiones va a dejar de hacerlas por el momento.

Estoy seguro de que esas previsiones iban a estar equivocadas. Pero creo que es un error aún mucho mayor dejar de hacerlas.

En la crisis anterior, la de 2008, era muy complicado hacer previsiones. Hasta entonces yo hacía el Vigía cinco veces al año. A partir de ahí pasé a hacer, entre Vigía y Zenthinela, once previsiones cada año. En los momentos de evolución acelerada aún podían ser pocas, pero se iban aproximando a la realidad cada vez mejor.

Para estimar la evolución de la pandemia haría falta tener datos de calidad y calculados con unos criterios constantes. Seguramente habría que hacer cálculos cada día; aun así tendrían errores, así que habría que rehacerlos una y otra vez. Pero se irían aproximando cada vez más.

No hacer previsiones es un tremendo error. En mi opinión.

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El Vigia

Empecé en el Gabinete de Investigación de Audiencia de RTVE donde fui uno de los primeros profesionales españoles en investigar audiencias, empleo del tiempo o metodologías de investigación.
A partir de 1991 trabajo en Zenith (que entonces se llamaba Central Media). Zenith es una agencia de medios líder en investigación y eso tiene mucho que ver con mi trabajo y con los excelentes equipos que siempre me han acompañado.

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Comments (1 people commented this post)

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    GoIiat

    28 marzo, 2020 Reply
    Absolutamente de acuerdo contigo: No hacer previsiones es un tremendo error. Desde las previsiones del más humilde agricultor o granjero, hasta las de los más relevantes líderes mundiales. Desde la prehistoria: cuánto grano he de plantar, cuánto se comerán las aves, cuánto mermará la sequía, a cuántos tendré que alimentar con la cosecha... hasta la más avanzada producción tecnológica de nuestros días. Pero para hacer previsiones, ya sean más acertadas o menos, hace falta algo escaso en nuestros días: inteligencia. Inteligencia especializada, emocional, multidisciplinar, humana o artificial. En estos tiempos en que casi nadie valora el capital humano, las empresas apuestan por la inteligencia artificial para manejar sus big data. Creen que les resolverá la papeleta, pero la IA está en pañales y seguirá así muchos años. Y los humanos inteligentes no están dispuestos a regalar sus capacidades para engordar al jefe. Con la que está cayendo, los hospitales privados aún esperan recibir CV's, para cubrir las vacantes que publican, sin confesar antes cuál es el salario que ofrecen: angustiados, acuciados por falta de personal, pero el sueldo ya se lo decimos en la entrevista, eh? Es un ejemplo triste, pero paradigmático del valor que se da al capital humano desde 2007. Hay que hacer previsiones, pero mucho cuidado con las previsiones equivocadas, con las interesadas y con las envenenadas: pueden salir muy caras. La confianza, la reputación y la honestidad son cuestiones necesarias además de la inteligencia en cualquiera que se dedique a hacer previsiones; incluso así, habrá quien prefiera las previsiones erróneas para lucrarse secreta y obscenamente: Reguladores mimados por el lobby de turno, especuladores financieros, Cosejeros sin escrúpulos, intermediarios de bienes industriales o de consumo, sinvergüenzas en general. Voy a hacer una previsión yo también con lo del COVID-19: China y EE.UU. publicarán que tienen la vacuna con 24 horas de diferencia, y ambas funcionarán. ¿Cuándo? Eso ya no es gratis ;)