Empieza un curso complicado


El primer semestre se cerró con leves crecimientos de inversión, una buena noticia si tenemos en cuenta que en el primer trimestre se habían producido, leves también, descensos.

Podía pensarse que el año evolucionaba positivamente.

Pero en agosto se ha producido una caída del 14% de la presión publicitaria en Televisión. Vale que agosto es el mes que menos peso tiene en la inversión publicitaria. Vale también que la Televisión ya no es lo que era; pero, al menos hasta ahora, ha seguido siendo el termómetro del mercado publicitario: si la Televisión tose el mercado se constipa.

Nos hablan ahora de una posible desaceleración económica. El crecimiento previsto es del 2,7%, una décima por debajo de lo esperado hasta ahora. ¡Una décima! No parece suficiente para hacer saltar las alarmas.

Nubarrones sobre la playa de La LLana, en Murcia. Parecidos a los que se ciernen sobre el mercado publicitario.

Pero hay otros datos preocupantes: el crecimiento del paro al finalizar agosto, siempre alto en un país marcado por la estacionalidad del turismo, ha sido el mayor de los últimos diez años.

Cada vez se ve menos televisión en abierto, la que vehicula las grandes campañas publicitarias; cada vez la publicidad digital, personalizada, se concentra más en sólo dos empresas.

Y el conflicto catalán sigue sin resolverse.

Y el cambio de Gobierno no parece haber solucionado los grandes problemas del país.

Empieza un curso complicado.

Pero ¿no somos los publicitarios los encargados de echarle imaginación y creatividad a la vida?

Empieza un curso, como todos, cargado de oportunidades para quien las sepa crear y aprovechar.

Tenemos un último trimestre para levantar las cifras de este año y todo el año que viene para demostrar que la potencia de la publicidad sigue intacta en estos tiempos de predominio digital.

 

(*) Esta entrada reproduce el artículo de igual título publicado en la edición en papel de la revista IPMark correspondiente al mes de septiembre.

Como he contado en una entrada anterior sí parece que se han empezado a lanzar las señales de alarma.


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