¿Compartir vehículos mejora la sostenibilidad?


Compartir vehículos es ya mucho más que una moda, al menos en Madrid.

Si quieres compartir coche puedes elegir entre los Smart, de Car2go, los Citroën de Emov, los Kia de Wible o los Zity de Renault.

Aún es mayor la oferta de motos: en este mercado compiten al menos seis marcas: eCooltra, Muving, Movo, Ioscoot, Coup y Acciona.

A las bicis blancas de Bicimad, el servicio ahora municipal, se han unido las Mobike, de color naranja, las amarillas de Ofo, las de Donkey República, de color mostaza, las de Obike, las negras de… las de neumáticos rojos de…Muchas de ellas sin estación de anclaje, que acaban apareciendo en mitad de la acera en cualquier calle o parque de Madrid.

Patinetes, y al fondo una bici, invadiendo la acera.

Ahora ha llegado el boom de los patinetes eléctricos. En unos pocos meses han invadido las calles; casi siempre las aceras, patinetes de diferentes marcas: Wind, Bird, Lime, Voi,

Seguramente me dejo unas cuantas posibilidades, bien porque no he hecho una búsqueda exhaustiva, bien porque alguna otra marca se ha incorporado mientras escribo este artículo.

Recuerdo que, cuando hace unos años lanzamos Car2go, la primera marca que se lanzó a la aventura del coche compartido, desde Zenith, se produjeron fuertes discusiones: para muchos la idea de que alguien pudiera prescindir de su propio coche y compartir uno público, aunque fuera un Smart con todo su encanto, no pasaba de ser una moda sin futuro. Además no era más barato que los taxis y eras tú mismo quien conducía. Está claro que esos se equivocaban y quienes apostaban por la nueva economía colaborativa estaban en lo cierto.

Vista nocturna de una plataforma de anclaje de Bicimad.

Compartir tiene sus ventajas pero también algunos inconvenientes. Cada día vemos a más conductores inexpertos, de patinetes o bicicletas, que hacen sus primeros pinitos por la acera, con el consiguiente riesgo para los peatones. Cada vez vemos más aceras invadidas por patinetes o bicicletas abandonados a la buena de dios, sin ningún cuidado y entorpeciendo el paso de los peatones y, mucho más, de las personas con movilidad reducida. Está claro que estos problemas se solucionarán con el tiempo: con más práctica, el primero, con más educación cívica, el segundo.

No sé si hay algún estudio, al menos yo no lo conozco, que analice si la proliferación de nuevos vehículos compartidos, eléctricos en su mayor parte, ha producido un descenso en la contaminación o si se ha reducido el uso del vehículo particular. ¿Quienes usan estos vehículos compartidos han dejado el suyo o, en su mayor parte, son personas que antes iban andando o en transporte público?

Sería interesante conocer si, además del aumento de los riesgos y la inseguridad (en el tráfico, con muchos ciclistas y conductores de patinete sin casco, y para los peatones) se está produciendo una mejora en la sostenibilidad. ¿Sabemos si se está reduciendo la emisión de partículas nocivas? ¿Es pronto aún para hacer este análisis?

Creo que no soy el único al que le gustaría conocer este dato.


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