Año 2022: Mirando a Europa…y al virus. (III): La situación mundial


La pandemia ya había puesto de manifiesto el problema de la concentración de la producción en Asia, algo que muchos ya veníamos advirtiendo. Pero el caso del Ever Given encallado durante unos días en el Canal de Suez elevó el problema del desabastecimiento a niveles muy preocupantes. Ya no sólo eran las mascarillas, ahora también los chips y todo tipo de productos faltaban en Occidente. Un problema que, nueve meses después, aún no se ha solucionado.

Los contenedores se han convertido en un símbolo de la globalización. (FOTO: Contenedores desde un tren en marcha. E. Madinaveitia)

Si, como parece, los europeos somos capaces de reaccionar y recuperar para nuestros países una parte de la producción a la que habíamos renunciado, el problema habrá sido beneficioso. Habría que considerar el riesgo de desabastecimiento como un coste asociado a la producción en países lejanos.

La salida del Reino Unido de la Comunidad Europea, que se cerró a principios de 2021, parece haber traído más problemas a los británicos que al resto de los europeos.

Hace un año vivimos el asalto al Capitolio de Washington como una amenaza clara, pese a sus tintes chuscos. Estados Unidos tiene ahora un perfil mucho más gris que en la era Trump, pero seguramente eso es más tranquilizador para el mundo.

El peligro puede venir de una Rusia cada vez más belicosa, con un presidente Putin que no renuncia a acumular cada vez más poder durante más tiempo y a ampliar sus fronteras. (**)

En 2021 vivimos una catástrofe: la retirada de las fuerzas internacionales llevó a los talibanes al poder en Afganistán, a la que siguió el éxodo de una parte de la población. Las sucesivas invasiones no han conseguido normalizar la situación de ese país.

Varias elecciones en países de Latinoamérica están llevando al poder a partidos de izquierdas en mayor medida que en cualquier momento anterior.

Europa parece dispuesta a afrontar la nueva situación con estímulos a la recuperación, mirando de reojo hacia una inflación que empieza a tomar tintes peligrosos.

(*) Este artículo es la tercera entrega del análisis de situación que hago cada año para IPMark y que se ha publicado en su número de enero de 2021.

(**) Desde que escribí este artículo, el problema se ha ido agravando cada vez más.


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